Indice: "México entre siglos. Contexto, Balance y Agenda". México entre siglos. Contexto , balance y agenda.

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El mundo cambió vertiginosamente en las últimas dos décadas. México entre siglos analiza los cambios que nuestro país desarrolló en ese período. Hemos presenciado la alternancia política, la transición a la democracia, el despertar de la sociedad civil, la construcción de un Estado de derecho. Sin embargo, en el plano económico –y no obstante el cambio de régimen político--, la exclusión, el desempleo y la crisis siguen presentes. Este texto es producto de las reflexiones colectivas de los miembros del Área de Investigación en Procesos Políticos de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa, e intenta bosquejar las principales transformaciones en las esferas de la política, la economía y la sociedad que México ha experimentado en los últimos veinte años.

Dividido en cuatro grandes rubros, México entre los siglos discute en un primer apartado sobre los cambios en la economía y la sociedad. PDF[LINK]

PRIMERA PARTE:
LAS CLAVES DE LA ECONOMÍA Y LA SOCIEDAD

El autor abre el libro proponiendo que si bien la dimensión política es importante para pensar en los cambios, es más valioso mirar el análisis de sus resultados económicos, efectúa de esta forma, un balance de la dinámica de la economía en el siglo XXI, que coincide con el período de gobiernos panistas (Partido Acción Nacional).

Arroyo propone que la mejor forma de evaluar una estrategia económica es por sus resultados sociales, es decir, una especie de utilitarismo económico. Con base a estos, muestra que el neoliberalismo, y también su versión panista en el nuevo milenio, ha fracasado en cuanto al logro de los objetivos propuestos porque no han beneficiado a la mayoría de la población. Es cierto que en el período neoliberal las exportaciones han crecido espectacularmente, pero lo han hecho con mayor lentitud en la década panista y en particular durante el gobierno de Calderón. Así, concluye que el neoliberalismo, en 28 años de existencia en México, no ha conseguido un crecimiento acelerado, estable y sostenido, y que el cambio en su conducción con la alternancia en el poder arrojó peores resultados. Fox se propuso un crecimiento de 7 por ciento y Calderón, de 6 por ciento, pero en realidad quedó muy abajo con una tasa media anual de sólo 1.7 por ciento. PDF[LINK]

En México, a diferencia de varios países de América Latina, la alternancia en el poder, por desgracia, mantuvo la continuidad del modelo económico. Ello es especialmente importante en el actual contexto económico mundial, donde las manifestaciones más alarmantes de la crisis están en los países desarrollados, precisamente con los que México ha enlazado su economía.

Ante este escenario, Alfonso León Pérez revisa la sociedad y su participación organizada; afirma que hacia finales de la segunda mitad del siglo XX, la ciudadanía comenzó a organizarse por medio de movimientos y organizaciones políticas y sociales a fin de presionar al régimen a cambiar su estructura normativa e incluso sus acciones. Tales hechos contribuyeron a la apertura gradual del sistema político y la transformación del espacio público.

León Pérez elabora una breve aproximación a varias teorías de la sociedad civil y revisa el papel desempeñado por las organizaciones civiles, conocidas comúnmente como organizaciones no gubernamentales (ONG). El autor muestra que desde finales de los años ochenta se percibió un proceso de maduración ciudadana, la cual dirigió sus acciones a problemas públicos muy específicos. La apertura a otros partidos políticos formó una ciudadanía consciente sobre su participación en los procesos electorales.

Las experiencias de participación ciudadana se multiplicaron una vez que se definieron los objetivos a lograr, pues se elaboraron y probaron instrumentos y metodologías de observación y vigilancia ciudadana cada vez más pertinentes y calificadas. Las organizaciones civiles empezaron a jugar un papel de contrapeso al corporativismo y al autoritarismo gubernamental; como expresión social organizada, sumaron su fuerza a las iniciativas de movimientos y partidos políticos de oposición para impulsar una reforma electoral que incluyera la autonomía del Instituto Federal Electoral (IFE), transparentara los procesos electorales y estableciera dispositivos que prohibieran la compra y coacción del voto. No obstante, el autor alerta: si bien la participación de los ciudadanos en las organizaciones civiles y en procesos políticos ha aumentado en los últimos quince años, falta mucho para lograr una amplia y activa participación ciudadana en la vida pública. A pesar de que existen mecanismos legales y organizaciones que posibilitan la participación en los ámbitos sociales, políticos, económicos y culturales del país, los ciudadanos no los utilizan en demasía. Además, en algunos ámbitos, sobre todo políticos, aún no es del todo aceptaba la colaboración ciudadana en el proceso de toma de decisiones. Estas carencias participativas se ligan con la falta de plena vigencia en los derechos civiles y políticos, el predominio social de una cultura política prescindente, y las prácticas del pasado que restringían la participación organizada. PDF[LINK]

En las instituciones económicas del ámbito gubernamental, existió en el pasado una pluralidad ideológica y técnica y, en consecuencia un debate acerca del rumbo que debía tomar la economía del país. Actualmente predomina el pensamiento único en el análisis y la instrumentación de la política económica, que se centra en la reflexión sobre el comportamiento de los indicadores macroeconómicos sin tomar en cuenta cuáles son los objetivos de mediano y largo plazos.

En consecuencia, los espacios de análisis sistémicos desde perspectivas críticas se han replegado a las instituciones académicas. El objetivo de este trabajo es analizar, a grandes rasgos, las características de los dos modelos económicos; el de la industrialización sustitutiva de importaciones (ISI) y el de industrialización con apertura comercial (IAC), imperantes en México de la década de los años cuarenta, del siglo pasado, hasta el presente, y los rasgos de las crisis de cada uno.

De esta forma, el autor reflexiona sobre la crisis de los modelos de crecimiento económico que –desde su punto de vista—han explicado los cambios sociales en la última parte del siglo XX y principios del XXI. En una revisión comparativa, Santiago Castillo concluye que el modelo neoliberal no ha logrado superar los obstáculos más visibles de la crisis, y mucho menos ha potencializado la organización y la participación social. PDF[LINK]

SEGUNDA PARTE:
POLÍTICA, ELECCIONES Y PODERES

Pablo Javier Becerra Chávez, reconstruye de manera profunda y cronológica la historia de las elecciones y los partidos políticos en el período que ha sido denominado como de transición. La tesis del texto planeta que la clave de análisis se encuentra en los cambios que sufrió el sistema electoral y de partidos durante treinta años comprendidos entre 1970 y 2000, cambios que condujeron a México del ámbito de la no competencia y el autoritarismo, al de la competencia y democracia. La alternancia del año 2000 y la reciente década de gobiernos panistas en el nivel federal y de diversos partidos en el local son resultado de esos cambios.

A lo largo de su texto, Becerra demuestra que la transformación del sistema electoral y de partidos en México, en las últimas décadas del siglo XX y la primera del XXI, ha sido sustancial. Las sucesivas reformas electorales de 1977. 1986. 1989-1990, 1993, 1994 y 1996, permitieron el tránsito a un sistema electoral y de partidos competitivo, centrado ahora en una lógica de multipartidismo moderado. Esas seis reformas modificaron las instituciones encargadas de organizar y calificar las elecciones, las reglas de integración de las cámaras de diputados y senadores, así como las condiciones de competencia. PDF[LINK]

En la presente contribución de Mariana Hernández Olmos se pregunta qué sucedió en el ámbito de la representación política local, y cómo funcionan los gobiernos divididos y los gobiernos unificados. La autora parte de la idea de que con la llegada del PAN a la Presidencia de la República en el 2000, el cambio de preferencias partidistas permitió en las entidades federativas cierta alternancia tanto de los titulares de los ejecutivos locales como la composición de sus congresos, triunfos que se fueron presentando de manera intermitente.

Tanto el PAN como el PRD han conseguido triunfos en más espacios de nivel local, en unos de manera importante, y en otros, no significativos. En su ensayo se aborda la incidencia de los gobiernos divididos. Gobiernos unificados y no unificados de nivel subnacional, durante diez años.

Tema de suma relevancia, debido a que este fenómeno permite establecer esquemas de alianzas y negociaciones dentro de los congresos, lo cual posibilita en teoría, sacar adelante reformas importantes a nivel estatal. Otro aspecto relevante es que, durante dicho período, puede observarse el avance o retroceso de los partidos políticos en relación con los escaños obtenidos. PDF[LINK]

“Presidencialismo y transición a la democracia en México” aborda el papel que ha jugado la institución presidencial durante el cambio político en el país, antes y después de la alternancia.

La tesis de Escamilla Cadena sugiere que la transición a la democracia ha tenido como protagonista a un conjunto de actores políticos, cuyo objetivo era dispersar y fragmentar el poder político centralizado en la presidencia y en el entonces partido hegemónico. De aquí que sea posible delimitar su actuación durante dos fases específicas: la democratización y la consolidación del régimen democrático. En la primera, su papel se identifica como promotor de reformas (debido a la presión ejercida por los partidos de oposición y a la crisis del autoritarismo), y en la segunda como un actor que entró en un proceso de adaptación para encontrar su lugar en el contexto político derivado de la alternancia. Esto produjo cambios en las formas en que el titular del Ejecutivo procesaba sus relaciones con los partidos políticos, con el Poder Legislativo, con el Poder Judicial, con los gobernadores y los órganos constitucionales autónomos; de ahí la pertinencia de analizar las nuevas modalidades del sistema presidencial mexicano.

Después de presentar uno a uno los momentos más importantes que caracterizan al presidencialismo del siglo XXI, Escamilla concluye que el presidente ha mostrado estar fuera de sintonía en lo que se refiere al papel desempeñado en los procesos electorales, particularmente durante la sucesión presidencial. Esta situación ha puesto de manifiesto una actuación facciosa en la fase de consolidación democrática, lo que motiva la discusión sobre el nuevo rol que la figura presidencial debe jugar en un régimen democrático. PDF[LINK]

Quizá la prueba más evidente de la transformación del presidencialismo sea su relación con el Poder Legislativo, tema que aborda Laura Valencia Escamilla, quien sostiene en su documentado texto que el declive del sistema de partido hegemónico ha generado cambios profundos en la política mexicana. El Congreso de la Unión, tradicionalmente subordinado al poder presidencial, no se ha quedado al margen de estas transformaciones. El parteaguas de este escenario fueron las competidas elecciones de 1988, cuyos resultados dieron paso a una nueva integración en la Cámara de Diputados, donde los partidos de oposición pasaron a ser una fuerza política simbólica, a constituir una oposición más activa, propositiva e incluso competitiva para disputarle el poder al partido hasta entonces dominante. Al mismo tiempo, el Senado se ha abierto a la representación de partidos de oposición a partir de 1994, y hoy se ofrece como una manifestación de la pluralidad política del país.

Cabe entonces preguntarse cuáles han sido las consecuencias de estos cambios respecto a la capacidad del Congreso para asumir un papel activo e independiente frente al Ejecutivo en cuanto a la formulación de las políticas gubernamentales. Para la autora, la respuesta yace en que se puede afirmar que la transformación del Poder Legislativo en México tiene tres vertientes: la autonomía del poder adquirida por la competencia política, el marco legal como el conjunto de incentivos y sanciones que influyen en el comportamiento de los actores, y la eficacia del trabajo legislativo como la oportunidad de activar proactivamente a los congresos frente al Ejecutivo.

Analizando el caso mexicano, los datos que agrupan el trabajo legislativo dividido en producción (o número de iniciativas presentadas) y eficacia (o número de iniciativas aprobadas), muestran que en la medida en la que la legislatura se vuelve más plural, los grupos parlamentarios aumentan su producción, pero no su eficacia; al mismo tiempo, la capacidad de construir una agenda común fue limitada por la polarización de grupos parlamentarios. De esta forma, Valencia Escamilla, concluye con una idea sugerente: el predominio del PRI ha condicionado la agenda legislativa tanto de los grupos parlamentarios como del Ejecutivo mismo. PDF[LINK]

Este artículo tiene por objetivos describir, primero, los cambios constitucionales y legales que suscitaron en el país en la década de los noventa en lo que corresponde al Poder Judicial. En una segunda sección se muestran los efectos que propiciaron la alternancia presidencial y la inexistencia de una mayoría absoluta en la Cámara de Diputados que persistió hasta los comicios del 2012.

En una tercera sección se analizan algunos de los casos más polémicos en los que ha tenido que pronunciarse el Poder Judicial mexicano, en particular, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en la primera década del siglo XXI. Finalmente, se apuntan algunas consideraciones globales acerca del rol de la judicatura en un Estado constitucional para evaluar el papel del Poder Judicial mexicano.

La conclusión a la que arriban los autores, es clara y contundente; en el proceso de transición a la democracia, el Poder Judicial mexicano ha ido ganando un protagonismo con el que no contaba anteriormente. El incremento de competencias y actividades de los órganos jurisdiccionales muestra su creciente importancia y lo ubica como uno de los elementos fundamentales del nuevo Estado mexicano. PDF[LINK]

Medina y Ramírez –siguiendo el estudio de los actores más relevantes de este cambio político –también revisan las asociaciones de gobernadores y su papel político. En su texto sostienen que los procesos democratizadores que empezaron a desarrollarse a parir de los años noventa en México, y la cada vez más latente competencia política en los distintos órdenes de gobierno, tuvieron como resultado un reacomodo de los espacio de poder y de los actores políticos.

En particular, se describirá cómo la participación de actores con papeles secundarios durante buena parte del siglo XX –como fueron los ejecutivos estatales –se vio afectada por las mudanzas del sistema político y las alteraciones del viejo régimen, lo cual provocó una participación más activa en el escenario político nacional hasta constituirse en referentes primarios en muchas ocasiones.

Una primera muestra del nuevo pluralismo de los gobernadores, en un escenario de gobierno heterogéneo, fue la exigencia pública de una mayor equidad en la asignación de recursos y en las reglas de las participaciones federales. En este sentido, se ponía en evidencia el primer elemento que podía e integrar a los ejecutivos estatales de toda la república en una causa común: el presupuesto. PDF[LINK]

TERCERA PARTE:
CIUDADANOS, DERECHOS Y POLÍTICAS

Víctor Alarcón Olguín analiza la brecha partidos políticos/ciudadanía y sus implicaciones para el sistema político mexicano. De acuerdo con este autor, seguimos inmersos en continuos debates sobre la necesidad de tener reglas claras, con actores disciplinados y capaces de aceptar los resultados derivados de comicios plurales y competitivos entre los propios partidos. Al mismo tiempo, los partidos políticos no han podido generar un vínculo adecuado con la ciudadanía ni en términos de representación o eficacia en las decisiones de gobierno o legislativas. Esto ha detonado una preocupante línea de división que ha generado movilizaciones y acciones concretas para romper la exclusividad que dichas organizaciones mantienen hasta el presente, sobre todo en el terreno de la nominación de candidaturas a puestos de elección popular.

El autor concluye a grandes rasgos que, México ha tenido una dolorosa evolución en su camino hacia la conquista de su democracia: no obstante, hay que reconocer que tenemos condiciones muy distintas a las pensadas por la reforma fundacional de 1996, la cual intentó marcar la ruta hacia la autonomía y la ciudadanización plena de los órganos públicos como base de una vida política moderna. Sin embargo, es la estructura institucional con que cuenta el sistema político mexicano la que precisamente debe ofrecer un punto de referencia que no podemos darnos el lujo de perder; por el contrario debe convertirse en la base de la civilidad y apoyo público conducentes a la democracia plena. PDF[LINK]

Como parte de la compleja construcción del sistema político y el Estado de derecho, inacabado, que México ha desarrollado desde la década de los setenta, Miguel González Madrid examina en dos amplios textos lo que ha sucedido con los derechos humanos y su protección, así como las reformas constitucionales de 1994 a 2011 en materia de amparo y derechos humanos, y la depuración competencial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Después de una descripción detallada de la historia del concepto, González Madrid concluye que, a pesar de que en México se habla mucho de los derechos fundamentales y los derechos humanos, todavía se carece de una cultura en este ámbito y tampoco existen las suficientes acciones positivas para desalentar la precariedad en que se encuentran millones de mexicanos en materia de derechos humanos, incluidos los derechos individuales y los derechos sociales. Ello es así porque una cosa es la sucesiva incorporación de disposiciones constitucionales para tutelar esos derechos, así como para vincular el derecho interno con el derecho internacional, y otra es la eficacia de esas disposiciones tanto para hacer efectivo un sistema de reparación de daños como para procurar las condiciones idóneas de respeto a los derechos individuales y sociales a través de políticas de Estado orientadas al desarrollo social y político. PDF[LINK]

Pese a las limitaciones con las que se encuentra el Estado en materia de derechos humanos, González argumenta que México ha logrado avanzar hacia la protección de éstos de un modo progresivo y sistemático, principalmente respecto a los de carácter individual, los llamados derechos de libertad.

Asimismo, las reformas a diversos artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) –conforme a los decretos publicados el 6 y 10 de junio de 2011 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) –inauguran una nueva etapa para la protección y defensa jurisdiccional de los llamados con amplitud y propiedad –desde estas mismas fechas –derechos humanos. Además, con la reforma del 10 de junio, se avanza en la depuración competencial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), al quitársele la facultad de investigación de hechos constitutivos de violaciones graves a las “garantías individuales”; ya con el decreto de reforma constitucional publicado en el DOF el 13 de noviembre de 2007 se le había quitado la facultad de investigar violaciones del voto público. Además se le otorgan dos nuevas facultades de control constitucional. PDF[LINK]

Enrique Cuna Pérez reflexiona sobre los cambios en la compleja relación entre medios de comunicación y democracia que nuestro país ha experimentado en las últimas décadas, precisamente en la etapa entre siglos. Cuna sugiere que esta revisión implica un ejercicio que involucre no sólo los avatares de las relaciones formales entre las instituciones políticas y los medios, sino las informalidades de dicha relación, que en buena medida han reposicionado a estos últimos como actores políticos y económicos privilegiados entre los llamados poderes fácticos que han acompañado el proceso de transición que aún vive nuestro país.

El autor plantea que la consolidación del sistema político democrático pasa por un funcionamiento de los medios de comunicación –actores importantes en la generación de la información y la confianza debida –que posibilita la reafirmación a la democracia como ideal de régimen político e involucra la participación constante de la población en el debate y la solución de sus problemas. Se propone discutir sobre la realidad y actuación de los medios de comunicación en México bajo los preceptos de la democracia, siguiendo la metodología propuesta por el Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA, por sus siglas en inglés), para evaluar el funcionamiento de los medios en los últimos veinte años y a partir de su contribución al sostenimiento de los valores democráticos.

Los indicadores planteados por IDEA para lograr tal evaluación son preguntas que discuten sobre propiedad e independencia; accesibilidad y representatividad; capacidad de investigación y libertad de información; libertades de prensa, opinión, expresión; vida privada y derecho de réplica; propuestas y acciones pendientes o en curso.

Las respuestas a las interrogantes arriba planteadas parecen indicar que la transición a la democracia que vive nuestro país no sólo no ha concluido, sino que muestra señales de regresión en el aspecto de los medios de comunicación. Los medios, a pesar del avance logrado, aún no son estimulantes de la discusión pública, ni canales de organización y expresión de intereses de los grupos socialmente significativos de la población. Por el contrario, parece que la colusión con los intereses del poder político y económico, la agresión y amenaza constante por parte de poderes institucionales y del crimen organizado, la impunidad persistente en la investigación de dichas agresiones, la censura directa y autocensura por seguridad entre otros factores, siguen marcando la actuación de los medios en nuestra sociedad, que, lejos de pensar en una sociedad democrática, nos ubican más en una sociedad desinformada y autoritaria. PDF[LINK]

Marco Antonio Leyva Piña, Javier Rodríguez Lagunas
La ciudadanía pensada desde el trabajo

Los autores revisan a la ciudadanía pensada desde el trabajo. Para ellos, la alternancia política en el año 2000 constituye la consolidación de reclamos, de luchas sociales y políticas en contra del régimen político autoritario, fuertemente sustentado en el corporativismo sindical. Con once años de vida, la democracia representativa es frágil e incierta, y con los graves cuestionamientos a los partidos políticos se conforma un escenario en el que prevalece el desencanto ciudadano.

Leyva Piña y Rodríguez Lagunas argumentan que los débiles avances de la ciudadanía política, el derecho y el ejercicio del voto contrastan con el retroceso de la ciudadanía social, lograda en el modelo de desarrollo de sustitución de importaciones. Los derechos sociales y laborales se encuentran gravemente amenazados por un gobierno proclive a beneficiar a las élites empresariales. Críticamente, después de argumentar con datos empíricos, concluyen: “en este desfase de derechos hay que pensar a la ciudadanía en el país, sobre todo si entendemos que la ciudadanía es una configuración de derechos, formas de participación, construcción de sujetos y una sociedad civil vigorosa que idealmente no puede convivir con la violencia, inseguridad y pobreza”. PDF[LINK]

El tercer apartado termina con el texto de Alejandro Favela Gavia, plantea que desde el inicio de su administración, Felipe Calderón se dio a la tarea de anuncia e instrumentar una política pública en la que prometió enfrentar, combatir y derrotar al crimen organizado. Han transcurrido años de continua lucha y enfrentamientos en extremo violentos, entre las distintas organizaciones de criminales y las fuerzas de seguridad del gobierno, así como de franco involucramiento de las fuerzas armadas nacionales en dicha tarea. De tal suerte, los márgenes de un problema de seguridad pública y otro de seguridad nacional han parecido confundirse en la estrategia asumida por el gobierno federal.

Favela presenta una serie de datos y estadísticas con los que sostiene sus ideas, y concluye: “A todas luces resulta evidente que la magnitud y la complejidad del combate al crimen organizado rebasan con mucho los límites estrechos de un Estado nacional y que, necesariamente, al tratarse de un fenómeno socio-político y económico de la globalidad, reclama, asimismo, soluciones, competencias y articulación de fuerzas globales.” PDF[LINK]

Javier Santiago Castillo realiza una reflexión prospectiva sobre la agenda económica, social y política de México con el objetivo de señalar algunas tendencias del futuro inmediato del país. Con base en el diagnóstico, pronóstico y prospectiva, el autor sugiere que las élites políticas y económicas deben asumir que el modelo económico de libre mercado absoluto no resuelve los problemas y carencias de la sociedad y, tampoco elimina las crisis económicas recurrentes, ya sea por razones endógenas o exógenas.

Si el Estado recupera soberanía interna, eso le proporciona fortaleza para las relaciones y negociaciones con el exterior. Para recuperar esa soberanía interna debe, por medio de la ley, poner las reglas de la convivencia en el mercado de los diferentes actores.

Al contrario, el texto señala que si la crisis económica no ha explotado socialmente se debe a que existen tres válvulas de escape fundamentales: la migración, la derrama económica de la delincuencia organizada y la solidaridad familiar, que a pesar de todas las adversidades no ha podido ser destruida. PDF[LINK]

CUARTA PARTE:
EL FUTURO INMEDIATO Y LA AGENDA

 

El autor formula una profunda y rigurosa evaluación del proceso democrático en México. El autor argumenta que en los últimos diez o quince años el país ha dado importantes pasos hacia la celebración de elecciones libres y libertades políticas. No obstante, hay aún muchos obstáculos para la democracia en el país, entendida en un amplio sentido.

Para Emmerich la democracia mexicana es una obra en construcción; presenta logros de importancia, pero también desafíos de peso. “Unos y otros se pueden aquilatar en dos planos. El más visible, coyuntural y estridente es de las elecciones, los partidos y las disputas político-partidistas, donde se manifiesta la faz agonal de la política. Otro más estructural y menos evidente, es el de la vigencia del Estado de derecho, el respeto a los derechos humanos, y la construcción de una mejor convivencia social, que resulta de la faz arquitectónica de la política. En ambos planos, los logros tienen solidez suficiente para afirmar que, sin duda alguna, México es hoy día una democracia; pero la magnitud de los desafíos indica que todavía hay mucho por hacer para mejorar su calidad”.

Revisando la evolución histórica de México hacia la democracia, Emmerich concluye que la democracia mexicana ha retrocedido en algunos aspectos y avanzado en otros. “Magros resultados en términos de bienestar, empleo y seguridad, junto con interminables disputas pedestres entre los partidos, han causado el descrédito generalizado de la clase política entre la población. No sólo los políticos tienen responsabilidad en esta degradación: también la tienen los medios de comunicación, más dados a la noticia sensacionalista que al debate serio, lo que dificulta la construcción de una opinión pública bien informada sobre los grandes asuntos nacionales; y también la propia ciudadanía, cuya participación electoral y en otros ámbitos es escasa, lo que deja el campo libre para que otros decidan y actúen en su lugar”. PDF[LINK]


 

 

 

 

 

 

 

 


 


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Javier Santiago Castillo

Profesor Investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa. Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública (mención honorífica). Candidato a Doctor en Ciencia Política por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM. Tema de tesis doctoral: El financiamiento a los partidos políticos en México.Consejero Electoral del Instituto Nacional Electoral (INE).

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Pablo Xavier Becerra

Profesor Investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa. Licenciado en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México, Campus Acatlán, con Mención Honorífica y promedio de 9.1 (1984). Cédula profesional 1017308 expedida el 15 de octubre de 1985. Diplomado en Análisis Politológico por el Colegio del Personal Académico de Ciencias Sociales y Humanidades de la ENEP Acatlán de la UNAM (1991). Estudios concluidos en la Maestría en Historia por la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa, con promedio de 10 (1988-1990). Candidato a Doctor en Estudios Sociales, con especialidad en Procesos Políticos, por la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa, con promedio de 9.3 (1998- 2000). Tesis de Doctorado actualmente en elaboración: “Elecciones y partidos en la transición mexicana a la democracia: 1988-2012”.

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Miguel González Madrid

Profesor Investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa.Politólogo egresado de la Universidad Autónoma Metropolitana. Distinguido con la Mención el Mejor Estudiante de Ciencia Política por el CONACYT y la Dirección General de Profesiones en 1981. Ha impartido cursos en la Licenciatura en Ciencia Política, de la Universidad Autónoma Metropolitana, desde 1984 entre los que destacan: teorías contemporáneas del Estado, políticas públicas, federalismo y gobiernos locales, teorías de la democracia, cultura y opinión pública y poderes públicos federales en México. Fue Consejero Electoral propietario del Consejo General del Instituto Electoral de Tlaxcala, durante el periodo del 1 de diciembre de 2003 al 30 de noviembre de 2006. Actualmente es Jefe del Área de Procesos Políticos del Departamento de Sociología, Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa.

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Víctor Alarcón Olguín

Víctor Alarcón Olguín. Doctor en Estudios Sociales. Profesor-Investigador Titular "C" en el Departamento de Sociología. Miembro del Área de Procesos Políticos de la UAM-Iztapalapa. Miembro del Sistema Nacional de. Investigadores. -Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública (especialidad Ciencia Política) por la FCPyS-UNAM.-Maestro en Gobierno y Estudios Internacionales por la Universidad de Notre Dame (EUA). -Doctor en Estudios Sociales (con especialidad en Procesos Políticos) por la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa.

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